ACTUACIONES
CON LA FAMILIA DE UN ALUMNO CON TDAH.
Es muy importante
que exista una relación fluida y positiva entre los padres de
afectados por TDAH y el centro escolar al que acuden. El objetivo
principal es el desarrollo integral y armónico de los niños, y eso
debe ser una labor compartida entre la familia y el centro escolar.
La familia debe
formar parte activa de la escuela, participando en actividades,
asociaciones de madres y padres, consejo escolar, etc.
Se deben establecer
acuerdos y objetivos comunes para trabajar con el alumno y dar una
continuidad al proceso educativo fuera del centro escolar, en el
resto de ambientes en los que se desarrolla el alumno, y en los que
indudablemente aprenden y se forman como personas sociales.
Una vez que la
familia de Lolo ha sido informada del diagnóstico de su hijo y de
las características que definen este trastorno, comienza el trabajo
en equipo. Se mantendrán citas regulares con el fin de transmitir
unas pautas de actuación para ser aplicadas en el ámbito doméstico.
En una primera cita,
les hablaremos a los padres del mapa de empatía que hemos realizado
a partir de una entrevista con él. El objetivo es que, tanto ellos
como nosotros, tomemos conciencia de cómo es Lolo, que piensa y
siente, que ve y oye y que dice y hace. Esto nos ayudará a conocer
mejor a Lolo y poder ajustar el proceso de enseñanza-aprendizaje a
las motivaciones, expectativas, frustraciones y necesidades reales
del niño. También se les darán unas pautas de actuación para ser
aplicadas en el ámbito doméstico.
Los padres
deberán asistir a citas regulares con el tutor para el intercambio
de información. Se comentarán las dificultades encontradas y los
progresos en el plano académico, social y emocional, resaltando los
aspectos positivos, la posibilidad de progreso y los objetivos más
que las dificultades. Se deberá trabajar conjuntamente para
intervenciones comunes y objetivos concretos y planificados que se
revisarán de forma periódica.
Planear
conjuntamente unos objetivos realistas tanto para padres como para
profesores para llevar a cabo entre cada cita.
Supervisión de
la agenda escolar para controlar los deberes, exámenes, trabajos,
material, etc. También se utilizará como medio de comunicación
entre el tutor y la familia.
Se utilizarán
estrategias comunes entre la familia y la escuela para controlar su
conducta:
- Establecer normas
de disciplina explícitas, claras y concisas. Las instrucciones
deben ser cortas y concretas, paso a paso y asegurar que la han
comprendido. Exponer claramente las consecuencias del mal
comportamiento y ser pertinente y coherente en su aplicación.
- Reforzar las
conductas positivas. Cuando el comportamiento es el adecuado, hay
que indicarlo y felicitarle por ello. Utilizar la recompensa más
que el castigo.
- Los padres como
modelos de autocontrol, planificación,etc.
Establecer
rutinas y horarios estables que ayuden a Lolo a afrontar sus
responsabilidades. Ya que necesita estructuración y supervisión
para poder organizarse y manejar el tiempo.
Hacer descansos
breves y frecuentes, realizar lo más difícil al principio, cuando
la atención es mayor. Dividir las tareas e información en
apartados menor tamaño.
Adapatarle una
zona de estudio sin elementos que le puedan distraer, ayudarles a
preparar la mochila asegurándose de que prepara todo el material
necesario para el día siguiente.
Establecer con
Lolo plazos realistas para hacer los deberes y estudiar. y acordar
las recompensas por el trabajo bien hecho: tiempo para ver la
televisión o jugar, actividades con la familia que gusten, algún
extra para el fin de semana,etc.
Proporcionar
refuerzos positivos cuando se hayan apreciado un esfuerzo.